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El poder del cambio interior

Cómo transformar tu relación con el tiempo y dejar de sufrir

El poder del cambio interior

Decía José Saramago que “El tiempo no es oro, el tiempo es vida” y, siendo así, ¿qué nos provoca los sufrimientos más habituales?

  • Los "dolores de cabeza" pensamientos reiterativos, darle vueltas a un mismo tema.

  • Los conflictos morales. Sobre todo aquellos derivados de las relaciones humanas como por ejemplo "¿me divorcio o no?"

  • Los dilemas existenciales como "no sé que hacer con mi vida”.

Vivimos en la sociedad del rendimiento y ésta valora el tiempo como un objeto y, además, como un objeto perdido. Por lo tanto el tiempo es objeto de sufrimiento. Sea como sea la percepción del tiempo nos angustia.

Existen diferentes formas de medir el tiempo y, por ende, de vivir la vida. Las sociedades ancestrales y, aún hoy día, algunas tribus viven el tiempo como un acontecer es decir, el tiempo sincrónico: viven según van sucediendo las cosas; viven los acontecimientos sin ir más allá.


Según la religión católica vino a complicar las más las cosas. El tiempo es infinito y venimos al mundo a ganarnos el cielo y la eternidad por lo tanto esto genera sufrimiento.


Las religiones orientales abogan por lo que podríamos llamar el tiempo circular. Como creen en la reencarnación, después de la muerte hay otras vidas y siempre es un volver a empezar, con lo cual lo que no hagas en esta vida lo harás en la otra y así sucesivamente como una rueda.


La Revolución Industrial acaba por empeorarlo todo ya que se empieza a contabilizar el tiempo.


Einstein y Heidegger vienen a romper esquemas: El primero establece que el tiempo y el espacio son una ilusión y el segundo que los seres humanos somos “seres” por la muerte, por lo tanto el ser humano es tiempo, yo soy tiempo.


Las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) rompen esquemas porque rompen la percepción espacio-tiempo. Tenemos correo electrónico, whatsapps, etc, que podemos ver y contestar donde y cuando queramos.


“Ahora uno se explota a sí mismo y cree que se está realizando” (Byung-Chul Han).


Sociedad cansada y depresiva

Salir al campo o a la laya un finde semana. Aquí solemos confundir tiempo con espacio ya que solo cambiamos de escenario pues seguimos sujetos al rendimiento y cuando llegamos a nuestro destino no paramos de hacer cosas.

¿Qué hace que el tiempo nos angustie tanto?

  • El aburrimiento: “No se que hacer, estoy perdiendo el tiempo”.

  • La memoria y sus recuerdos: “Ay! aquellos tiempos que ya no volverán... con lo felices que éramos”.

  • La anticipación: ¿Qué haré este fin de semana?

  • Las decisiones también nos angustian por miedo a equivocarnos.

  • La culpa es quedarse atrapado en el pasado y ello también genera angustia.

  • Vivir de ilusiones, estar atrapado en una proyección, es decir, en el futuro. Esto tampoco es real y es igualmente generador de angustia.

Por lo tanto el tiempo se ha convertido en un generador de angustia tanto por el inicio como por el final, sin darnos cuenta que todo inicio es un final y todo final un inicio.

Inicio

No tomamos la decisión por miedo y aquí nos encontramos con expresiones tales como: “El tiempo ya dirá” o bien dejar las cosas para mañana “Ya veremos”.


Final

Nos da miedo acabar algo. Por ejemplo una relación sentimental.


Ante esto ¿qué debemos hacer?

Deberíamos centrarnos en el tiempo del acontecer y no en el tiempo del rendimiento.


Confundimos “rendimiento” con “rendirse” cuando, “rendirse”, no es más que ofrecerse al acontecer, es decir, a lo que estoy viviendo. Por ello decimos que el tiempo es vida. Deberíamos confiar más en la vida.

Kairós

El tiempo kairós (vocablo griego) es el tiempo de la oportunidad e implica aprovechar la oportunidad y ¿qué es la oportunidad? pues que encaje lo que pasa dentro con lo que sucede fuera. Vivimos dentro de un masoquismo controlado que nos hace estar constantemente generando cosas que me hagan sufrir porque me dan “vidilla”.


Por lo tanto hay que preguntarse ¿Desde dónde estoy decidiendo "mi vida"? ¿Desde el miedo o desde el miedo a equivocarme?

Somos tiempo de existencia, es decir, somos vida

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